Sunday, December 03, 2017

Orden de los textos


Están publicados los siguientes textos, con sus correspondientes trabajos:

Texto 20 = Homo psichologicus y revolución sexual.

Texto 21 = resumen de Text 20 [para onanistas crónicos]

Texto 25 = estructuras disipativas y psiquiatría.

Texto 26 = resumen de Text 25 [para los mismos enfermos]

Texto 27 = terapias de conversión; homosexualidad

Texto 27.1 = Contiene otras ideas complementarias sobre el Texto 27;
                       para ser gay con clase.

Texto 27.1

http://colegiopsicologos.cl/web_cpc/wp-content/uploads/2015/06/Referencias-Tecnicas-Terapias-Reparativas-Revision-final-04-Junio-2015.pdf

Texto 27


https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=4016850
La cura que es (lo)cura: una mirada crítica a las terapias reparativas de la
homosexualidad y el lesbianismo | Santiago Hernández | Salud & Sociedad

Salud & Sociedad, Vol 1, No 2 (2010)
  LA CURA QUE ES (LO)CURA: UNA MIRADA CRÍTICA A LAS TERAPIAS REPARATIVAS DE LA
HOMOSEXUALIDAD Y EL LESBIANISMO
THE MADNESS OF CURE: A CRITICAL VIEW TO REPARATIVE THERAPY FOR HOMOSEXUALITY AND
LESBIANISM

Recibido: 09 de Julio del 2010 | Aceptado: 09 de Agosto del 2010

MARIELA SANTIAGO HERNÁNDEZ; JOSÉ TORO-ALFONSO

                                                                                
                                                                                
      
RESUMEN
 En este trabajo se examina el desarrollo histórico de las llamadas terapias
reparativas para lesbianas y homosexuales y el estado de las investigaciones
actuales.  La autora y el autor plantean que las terapias que intentan “curar”
la homosexualidad no tienen base empírica válida y que la mayoría de las
organizaciones profesionales más reconocidas en el mundo advierten sobre las
implicaciones éticas que tiene el utilizar dicho acercamiento.   La idea de
reparar a una persona homosexual o lesbiana parte de la premisa de enfermedad
mental y se aleja de los estándares éticos y profesionales de la práctica de la
psicología. El trabajo describe el estado del arte actual sobre las
investigaciones que establecen que la homosexualidad no es un desorden mental,
no es intrínsicamente un desorden y que no existen necesariamente una asociación
directa entre la homosexualidad y los desórdenes mentales. Se invita a las
personas profesionales de la psicología a revisar los valores y las ideas
prejuiciados que pueden estar detrás de la promoción y la oferta de tratamientos
de  reparación para esta comunidad.
PALABRAS CLAVE: Homosexualidad, Lesbianismo, Terapia de Reparación, Terapia para
curar la homosexualidad.



ABSTRACT
 This work addresses the historical development of the so called reparative
therapies for lesbians and gay men, and the view about it of the current
research.  The authors describe that the basis for therapies that intend to
“cure” homosexuality have no valid empirical basis and that the majority of the
most recognized professional organizations in the world have warned about the
ethical implications on the use of these approach. The idea about repairing a
lesbian or a gay man comes from the assumption of a mental disorder which is far
away of the ethical and professional standards of the practice of psychology. 
This work describe the current state of the art behind research that establish
that homosexuality is not a mental disorder nor there a relation between
homosexuality and mental illness.  Authors invite psychology professionals to
review their own values and prejudices which maintain the promotion and
provision of reparative treatments for this population.
KEY WORDS: Homosexuality, Lesbianism, Reparative Therapy, cure therapy for
homosexuals.



El Manual de Diagnóstico y Tratamiento de los Desórdenes Mentales de la
Asociación Americana de Psicología (en adelante DSM por sus siglas en inglés) es
claro ejemplo de aquellas condiciones que requieren de nuestras destrezas
“reparadoras”. Éste reúne todo lo que para la comunidad médica con especialidad
en psiquiatría, es un cúmulo de acción, cognición y emoción que se aleja
drásticamente de una norma social. De esa forma, sienta las bases para que los
profesionales de la “salud mental” puedan diagnosticar, tratar y “reparar” los
desórdenes mentales. Con el fin de realizar esto adecuadamente, la comunidad
científica se mantiene en constante estudio e investigación para obtener mayor
información y conocimiento sobre aquello que debe permanecer, incluirse o
eliminarse como categoría clínica en el referido manual. Por ende, cada cierto
tiempo, la Asociación de Psiquiatría Americana (APA), actualiza el referido
manual mediante la publicación de ediciones y revisiones de texto que contienen
las explicaciones de los cambios realizados.
Una de las instancias en que la comunidad científica ha realizado modificaciones
a la luz de los nuevos conocimientos adquiridos mediante investigaciones es en
el caso de la homosexualidad. La misma estuvo incluida como categoría clínica en
el DSM durante sus primeras dos ediciones. A través de los años se encontró que
muchas de las nociones que se tomaban como base para su inclusión, estaban
fundamentadas en investigaciones realizadas con muestras no representativas de
la población homosexual (Toro-Alfonso, 2008). Un ejemplo de esto lo encontramos
en el trabajo de Irving Bieber y sus colaboradores (1962) con una muestra de 106
hombres homosexuales, de los cuales 28 eran esquizofrénicos, 31 eran neuróticos
y 42 tenían otros desórdenes diversos. En la actualidad resulta obvio que esto
no constituye una muestra representativa ni de la población homosexual, ni de la
población en general. 
Entre las décadas del 40 y principios de los 70, empezaron a realizarse
investigaciones de corte científico que mostraban evidencia contundente de que
las personas homosexuales y lesbianas no son psicológicamente diferentes a las
heterosexuales. Uno de los mayores precursores en esta área fue Alfred Kinsey
quien a través de sus investigaciones retó los conocimientos que se tenían
relacionados a la sexualidad humana (Brown & Fee, 2003). Planteó Kinsey y sus
colaboradores (1948) que la homosexualidad existe en aproximadamente 10% de la
población general. Sus conclusiones apuntaban a que no existen categorías
discretas en términos de la orientación sexual.  Esto implica que no es un
asunto de todo o nada, sino que varía a través de un continuo.  Concluyó además
que no hay nada preestablecido ya que de acuerdo a este autor la naturaleza
raramente refleja categorías mutuamente excluyentes (Kinsey, Pomeroy & Martin,
1948).
En esta dirección, una de sus aportaciones más conocidas es la Escala de
Clasificación Kinsey que mide la relación proporcional entre el comportamiento
heterosexual y homosexual en la población general. Esta escala incluye siete
categorías que van desde las personas con experiencias exclusivamente
heterosexuales, hasta aquellos cuyas experiencias son exclusivamente
homosexuales.  Entre estos dos extremos se encuentran las personas que han
tenido experiencias tanto heterosexuales como homosexuales en diversos grados.

Otra de las figuras claves en la investigación de la homosexualidad fue la
Evelyn Hooker (1956). Una de sus más importantes investigaciones en este tema
realizaba una comparación entre un grupo de hombres heterosexuales y un grupo de
hombres homosexuales en términos de su ejecutoria en diversas pruebas
psicológicas estandarizadas tales como la prueba Rorschach y la prueba de
Apercepción Temática, entre otras (Hooker, 1956). Luego de contestadas, se las
presentó a un grupo de expertos evaluadores para determinar semejanzas y
diferencias entre los grupos. Los resultados indicaron que no era posible
determinar la orientación sexual mediante los resultados de las pruebas
psicológicas, lo que la llevó a concluir que la homosexualidad no existía como
una entidad clínica, es decir, que no era una patología o enfermedad mental. 
La falta de investigaciones objetivas que apoyaran la permanencia de la
homosexualidad como patología, así como la evidencia encontrada a través de
investigaciones como las dirigidas por Kinsey y Hooker, entre otras, llevó a que
en el año 1973 la Asociación Psiquiátrica Americana tomara la decisión de
eliminar la homosexualidad como categoría clínica.
A partir de entonces, la homosexualidad y el lesbianismo, se consideran - al
menos clínicamente hablando - parte del espectro de una expresión sexual
saludable. Se podría decir que en la actualidad los retos relacionados con la
homosexualidad y el lesbianismo están basados mayormente en razones de carácter
moral, religioso y/o político y no en razones de orden médico o clínico. Sin
embargo, no es posible negar la realidad de que dado el desconocimiento, en la
mayor parte de la población aún permea una noción de la homosexualidad y el
lesbianismo como algo inmoral, pecaminoso, enfermizo o hasta ilegal.

 La Asociación de Psicología de Puerto Rico (2007) expone que “en sus orígenes,
la psicología justificó la estigmatización, desvalorización, criminalización,
demonización y trivialización de homosexuales, lesbianas y bisexuales”.  En
relación a esto indican que “la psicología como ciencia humana y como práctica
profesional existe en un contexto sociocultural que ha desvalorizado
históricamente a las personas lesbianas, gay, bisexuales y transgéneros (LGBT)
viéndolas como inmorales, pecaminosas, infantiles y mentalmente desajustadas”. 
Es por esto que esta asociación reconoce el sesgo que tienen hacia el
heterosexismo y “hacen un esfuerzo consciente y deliberado de liberarse de
prejuicios”.  Esto implica que en la actualidad hay una búsqueda de rechazo a la
opresión y a la perpetuación de mitos, pero tenemos que estar concientes de que
no estamos exentas y exentos de sostener mitos que marginan a la clientela y
limitan nuestros servicios. 
Existen múltiples instancias en las que se ha investigado con el fin de
encontrar el origen de la homosexualidad y el lesbianismo, aunque de forma
abrumadoramente mayor en la homosexualidad masculina.  En relación a esto,
Beckstead (2002) expresa que la homosexualidad femenina o lesbianismo no es muy
discutido dentro de la literatura y la investigación de las terapias
reparativas, a excepción del trabajo de Siegel (1988).  Esta investigadora
realizó una investigación clínica en la que utilizó el psicoanálisis con doce
mujeres lesbianas. Su trabajo parte de la premisa de que la homosexualidad
femenina es el resultado de un tipo específico de arresto o detención en el
desarrollo que imposibilita el establecimiento de opciones heterosexuales del
objeto.  De forma interesante, también presenta retos relacionados a la contra
transferencia que experimentó realizando el psicoanálisis.  A través del
análisis modificó su visión de la homosexualidad como algo que necesitaba ser
normalizado, a entenderla como un estilo de vida normal.

La comunidad médica y de la salud mental ha dejado clara su posición profesional
ante la homosexualidad y el lesbianismo de manera que no se consideran patología
o enfermedad mental. Sin embargo, todavía existen psiquiatras defensores de la
homosexualidad como enfermedad mental. Este es el caso de Bieber cuya
investigación antes reseñada contribuyó a la incorporación inicial de la
homosexualidad como categoría clínica (Bieber, Dain, Dince, Drellich, Grand,
Gundlach, Kremer, Rifkin, Wilbur, & Bieber, 1962) y de Socarides quien ha
realizado campañas en contra de la decisión de la APA de eliminar la
homosexualidad pues él teorizaba que la homosexualidad era producto de madres
sobre protectoras y de padres ausentes y la veía como una adaptación neurótica
que se podía superar o curar a través del psicoanálisis (Socarides, 1989;
Socarides, 1995).

Esto da pie a que en el estudio de la homosexualidad y el lesbianismo existan
acercamientos que no dan cuenta de lo que la comunidad científica ha aceptado
como ético y positivo para el bienestar de la persona que es uno de los
principios éticos más atesorados dentro de nuestra disciplina. Este es el caso
de las llamadas terapias reparativas o de conversión de la homosexualidad y el
lesbianismo, también conocidas como terapias de reorientación sexual. La
Asociación Americana de Psicología (2002) explica que “el término ‘terapia
reparativa’ se refiere a psicoterapia dirigida a eliminar los deseos
homosexuales y la usan personas que piensan que la homosexualidad no es una
variación dentro de las orientaciones sexuales humanas, sino que todavía piensan
que es un trastorno mental”. De acuerdo con la organización de Cristianos
Evangélicos Gays y Lesbianas de Argentina (CEGLA, 1999), las terapias que
proclamaban poder “curar” la homosexualidad y el lesbianismo, en sus inicios
estaban basadas en principios religiosos fundamentalistas, aunque el concepto
clínico “terapia reparativa” se le atribuye a Joseph Nicolosi (1991).

Las personas que proclaman haber cambiado su orientación sexual homosexual a
través de alguna terapia de reorientación sexual, han sido denominadas ex-gays. 
En la década de los setenta un grupo de estas personas se organizó en
movimientos conocidos como Ex-Gay. El primer movimiento Ex-Gay fue co-fundado en
el año 1973 en San Francisco, California por el Reverendo Ken Philpott, Frank
Worthen y John Evans y fue llamado Love in Action.  Este movimiento proclamaba
que las personas homosexuales podían convertirse en heterosexuales y abstenerse
de relaciones homosexuales.  Basado en estas experiencias, el Reverendo Philpott
publicó un libro titulado ¿Tercer Sexo? que giraba en torno a la conversión a la
heterosexualidad de un grupo de seis personas a través de la oración y la fe
(CEGLA, 1999).

 CEGLA señala que el movimiento comenzó a ser debatido por sus propios
fundadores a partir del suicidio del mejor amigo de John Evans ante su
desesperación por no poder cambiar su orientación sexual.  No obstante, estos
señalamientos no se difundieron tanto como su supuesto éxito, lo que hizo que
poco a poco aumentaran estos movimientos hasta la coalición de la organización
Éxodo Internacional, que agrupa  los ministerios Ex–Gays del mundo.

Ya para los ochenta se trató de salvar el movimiento a través de fuertes y
costosas campañas publicitarias.  Estas perdieron su fuerza a la luz de varios
crímenes de odio contra personas por el simple hecho de ser homosexuales, tales
como el asesinato de un joven de la Universidad de Wyoming que se le atribuyó a
dichas campañas (CEGLA, 1999).  Sin embargo, al presente abundan las
organizaciones que prometen “curar” la homosexualidad y el lesbianismo desde una
base religiosa, pero también abundan los trabajos como el de Besen que aportan a
clarificar los mitos relacionados a los movimientos Ex-Gays y las terapias
reparativas (Besen, 2003).

Nicolosi (1991) junto a Socarides y Kaufman fundó la Asociación Nacional para la
Investigación y Tratamiento de la Homosexualidad (NARTH por sus siglas en
inglés) con una base primordialmente ligada al psicoanálisis.  Esta entidad fue
conformada por aquellos psiquiatras que estaban resentidos por la decisión de la
Asociación Psiquiátrica Americana de eliminar la homosexualidad de los
desórdenes mentales contenidos en el DSM. 
Nicolosi define la homosexualidad como:
“un síntoma de un problema emotivo y representa necesidades emotivas
insatisfechas desde la infancia, especialmente en la relación con el progenitor
del mismo sexo. En otras palabras: para el chico que no ha tenido una conexión
emotiva con el padre, y para la chica que no ha tenido atención emotiva por
parte de la madre, ello puede inducirlos a desarrollar un síntoma de atracción
hacia el propio sexo u homosexualidad” (NARTH, 2008). 
Nicolosi no visualiza la homosexualidad como algo normal y entiende que,
contrario a los estudios de Kinsey, sólo 2% de la población es homosexual.  Por
ende, alega que estadísticamente hablando, la misma no es normal, y que tampoco
lo es en términos de lo que él llama “diseño natural” ya que entiende que al
hablar de ley natural y de la función del cuerpo humano, al mirar la función del
mismo, la homosexualidad no es normal y que es síntoma de algún desorden. 
Como misión, la NARTH (2008) expone que respeta el derecho de todos los
individuos a escoger su propio destino y que como organización profesional y
científica, les ofrece esperanza a aquellas personas que luchan con una
homosexualidad indeseada.  A tales efectos, disemina información educativa,
conduce y recopila investigación científica, promueve un tratamiento terapéutico
efectivo y provee referido a quienes busquen su asistencia.  Proclama además
apoyar los derechos de las personas con atracción homosexual indeseada a recibir
cuidado psicológico efectivo y el derecho de los profesionales a ofrecer dicho
cuidado.
Con el propósito de cambiar la atracción homosexual, recurre a las llamadas
terapias reparativas visualizadas como un tipo particular de psicoterapia.  Para
esto se intenta ayudar a la persona a buscar los supuestos orígenes y causas de
la homosexualidad.  Nicolosi (NARTH, s.f.) afirma que esto ayuda a la persona a
comprenderse, al enseñarles a entender qué ha ocurrido en su infancia, a
entender los sucesos particulares que le han ocurrido, especialmente en los
términos de las relaciones con su madre y con su padre, y a ir más allá de esto.
Se promueve el que la persona cree nuevas relaciones que sean sanas, benéficas,
y que compensan el vacío emotivo que alegadamente se ha creado en su desarrollo.
 Señala además que la terapia reparativa estudia realmente a fondo las técnicas
que son más eficaces para disminuir la homosexualidad de una persona y
desarrollar su potencial heterosexual.

Como vemos, las terapias reparativas que propone el NARTH parten de la premisa
básica de que la homosexualidad es un trastorno, que es negativa, y que la misma
se puede “curar” a través de la intervención profesional o religiosa, según el
enfoque.  Se fundamentan en cambiar la orientación sexual homosexual o lésbica,
a una orientación sexual heterosexual.  La Asociación de Psicología Americana
(American Psychological Association, 2002), ha rechazado consistentemente todo
esfuerzo por intentar cambiar la orientación sexual  en especial la promoción de
estos modelos en escuelas intermedias y superiores en los Estados Unidos.
De acuerdo con Nicolosi (1991), no se visualiza la homofobia como la causa
principal de los problemas de algunos homosexuales y lesbianas.  Creen que la
homosexualidad es intrínsecamente desordenada y contraria a la verdadera
identidad del individuo.  Por lo tanto, sostienen que muchos de los “síntomas”
de los que sufren las personas gays y lesbianas no son causados por la homofobia
social, sino porque su condición misma es contraria a su verdadera naturaleza
(NARTH, 2008).

No obstante, como profesionales responsables debemos preguntarnos si esa
elección responde a su interés personal real, o si responde a las presiones
sociales que han tenido que vivir debido a su orientación sexual.  Tal vez al
hacer la misma pregunta a otros sectores marginados de la sociedad, tales como
las mujeres, las personas de raza negra y las personas pobres o con
impedimentos, también elegirían ser parte del grupo no marginado que responde a
la concepción tradicional del sujeto burgués.  Sin embargo, hay cosas que no
están sujetas al control de la elección por lo que la pregunta no debe ser si
están conformes o no con este hecho, sino cómo van a trabajar con las presiones
sociales asociadas a los estigmas y prejuicios sociales.

Contrario a la visión esencialista que sostiene la NARTH (2008) en la que la
homosexualidad es vista como anormal al estar fuera del orden natural en
términos de su función y su diseño, la visión constructivista social lejos de
ver lo que es dado como una realidad, parte de la premisa básica de que toda
realidad es una construcción social (Weinrich, 1990).  Es decir, que aquello que
mayormente se da como algo de carácter natural, es realmente una construcción
que se ha dado sobre lo que se ha determinado como socialmente deseable. Esto
implica que la realidad depende de una sociedad que le dé significado de acuerdo
a un contexto histórico particular (Berger & Luckmann, 1998). 
Es precisamente aparándonos en esta noción constructivista de la realidad que
podemos entender los cambios que se observan en las nociones que la sociedad ha
dado por sentadas en un momento histórico particular.  De no ser así,
probablemente el ser humano no se arriesgaría a retar las nociones tradicionales
y tal vez, a estas alturas todavía estaríamos pensando que los planetas giran en
torno a la Tierra o que el planeta es plano. 
Como profesionales tenemos que estar conscientes que podemos ser visualizados
como una de las instancias de poder sobre gran parte de la sociedad.  Por lo
tanto, es importante que evitemos utilizar nuestras influencias para adelantar
valores o creencias personales.  Para poder actuar en forma objetiva y
responsable, debemos mantenernos en constante aprendizaje de nosotros mismos y
de los demás, así como mantener actualizadas nuestras competencias
profesionales. A fin de cuentas, tenemos una responsabilidad ética de
salvaguardar el bienestar de la clientela.  Estamos llamados a creer en la
dignidad y el valor de cada ser humano y a defender sus derechos fundamentales,
siempre basándonos en el conocimiento objetivo y científico.
La Asociación Americana de Psicología (2002) afirma que “no existen datos que
demuestren que las terapias reparativas son efectivas”. Además exponen que las
mismas podrían ser dañinas.   Shidlo,  Schroeder y Drescher (2002), presentan la
terapia de conversión sexual desde la perspectiva ética, clínica e
investigativa. Para esto cuentan con la participación de investigadores, así
como de pacientes y psicoterapeutas que han experimentado la terapia. 
Drescher (2002a) hace un recuento histórico de las terapias reparativas. Este
autor señala que estas terapias han estado unidas inexorablemente al
psicoanálisis, pero que se ha movido por diferentes vías. Entiende que por el
creciente activismo político que han abrazado las personas que ofrecen terapias
reparativas, evidenciado por su abierto apoyo a la legislación anti-homosexual,
se han movido de un centro tradicional psicoanalista a uno que abraza fuerzas
religiosas y políticamente conservadoras opuestas a la homosexualidad. Tanto es
así que de acuerdo a este autor, aún la corriente principal del psicoanálisis ha
aumentado la marginación a los y las representantes de estas terapias.

De forma similar, Ford (2002) hace un recuento de los movimientos Ex-Gay, pero
esta vez desde una perspectiva subjetiva y vivencial, tanto como receptor de la
terapia como ex practicante de la misma. Mediante su experiencia como cliente y
como terapeuta se fue moviendo de pensar que estaba haciendo lo correcto a
sentirse apenado por aquellas personas a las que les ofreció terapia reparativa
previo a percatarse de las consecuencias de ésta. Es por esto que en la
actualidad promueve en los psicólogos y psicólogas a ejercer presión en sus
respectivas Juntas Examinadoras para trabajar con las preocupaciones éticas y
los peligros psicológicos asociados a las terapias reparativas.

Por su parte, Beckstead (2002) indica que hay dos tipos de retos principales
relacionados a la ética de las terapias reparativas o de reorientación sexual.
Una se refiere a la posibilidad de proveer a los clientes la oportunidad de auto
determinación, y la otra es relacionada a la evaluación de la eficacia de las
terapias.  Nicolosi (1991) - amparado en el principio del Código de Ética de la
Asociación Americana de Psicología (2002) relacionado al respeto de los derechos
y la dignidad de los seres humanos (Principio E) - afirma que los clientes
tienen el derecho de escoger el tipo de terapia que reciben y la libertad de
decidir cómo vivir su orientación sexual. 
Drescher (2002b) también enfatiza en varias implicaciones éticas de las terapias
reparativas relacionadas al respeto a las personas que reciben el servicio; el
daño que se le pueda causar por las consecuencias reportadas de traumas
relacionados a la experiencia de la terapia reparativa en sí misma; la
conformidad social al justificar el estigma social, y el cuestionamiento al
consentimiento informado ya que entiende que a las personas que reciben la
terapia no se les habla claro en relación a la poca probabilidad de éxito de la
misma. En este sentido, el cuestionamiento a la efectividad de las terapias
puede afectar grandemente a una persona a la que se le han prometido
expectativas poco razonables. Esto puede incidir en un mayor sentimiento de
vergüenza, culpabilidad y depresión, entre otras consecuencias negativas.

Con relación a esto Haldeman (1999) muestra preocupación por las posibles
consecuencias de las terapias reparativas y sus campañas publicitarias.  Este
autor enfatiza que las campañas intentan influenciar la opinión pública y
justifican la discriminación por razón de orientación sexual al plantear la
homosexualidad como un desorden mental y como un mal social. Esto podría llevar
a la devaluación de las personas lesbianas, homosexuales y bisexuales y reforzar
los estigmas, prejuicios y discrimen relacionados a éstas. En su trabajo clínico
se ha encontrado con clientes que han recibido terapias que han incluido
descargas eléctricas y drogas que inducen al vómito durante la exposición a
material homoerótico.  Esto ha aumentado los sentimientos de culpabilidad y ha
limitado la expresión libre de la sexualidad ya que reprime el funcionamiento
llevándolos a ser asexuales, más que heterosexuales.
En el caso de las personas que se someten a programas que se enfocan más en
aspectos religiosos, las consecuencias están más ligadas a los sentimientos de
culpa y a la depresión por no lograr cambiar la orientación sexual. En adición,
limita las interacciones sociales y la intimidad sexual con personas del mismo
sexo.  Por si esto fuera poco, no se afecta sólo la persona que se somete a las
terapias, sino que hay otras personas involucradas. Esto es porque se anima a la
persona a contraer matrimonio con una persona del sexo opuesto y a tener hijos e
hijas. Por lo tanto, hay un gran sentimiento de traición de parte tanto de la
pareja como de los hijos e hijas (Haldeman, 1999).

En su preocupación por los retos éticos que plantean las terapias de conversión,
Haldeman (2002) hace un análisis de las áreas en que la psicología como
disciplina puede y debe involucrarse.  Entre éstas, enfatiza en la afirmación de
que la homosexualidad no es indicativa de enfermedad mental sino una variante
normal de la sexualidad humana.  Otro aspecto está relacionado a la
responsabilidad de diseminar información adecuada acerca de la orientación
sexual y en señalar aquella información proveniente de los servicios de terapia
reparativa que pueden crear un mercado basado en nociones que pueden llenar de
miedo y confusión a los posibles clientes.  Finalmente, refuerza la
responsabilidad de la psicología de proveer orientación razonable y no
restrictiva a la profesión para ayudar a sus representantes a ser más
responsables hacia la satisfacción de las necesidades de las personas de la
comunidad homosexual, lésbica y bisexual que reciben servicios.

Dadas estas preocupaciones que inciden en nuestra práctica profesional y en el
bienestar de las personas que se sirven de la misma, muchas son las
organizaciones que se han pronunciado claramente en contra de la utilización de
las terapias reparativas o de conversión (Robinson, 1996). Esto es porque de
acuerdo con la Asociación Americana de Psicología (2002), todas las
organizaciones de la salud, han apoyado la decisión de la Asociación Americana
de Psiquiatría de eliminar la homosexualidad como categoría clínica.
Las razones para estas pronunciaciones incluyen la oposición a las premisas
desde la que parten estas terapias en las que se visualiza la homosexualidad y
el lesbianismo como desórdenes mentales, la preocupación por hacer una práctica
profesional basada en prejuicios o valores personales y los riesgos y
contraindicaciones que se han desprendido de las terapias que promueven el
cambio de la orientación sexual (American Psychological Association, 1997;
American Psychiatric Association, 1998).

Este es el caso de la Asociación Americana de Psicología (1997) que dejó clara
su posición en relación a las terapias reparativas. A través de una resolución
presentó su preocupación ética en torno a los intentos por cambiar la
orientación sexual.  Esta entidad se opone a la utilización de tratamientos que
partan de la premisa de que la homosexualidad es un desorden mental y a los
fuertes y extensos debates públicos y profesionales sobre la ética, la
efectividad, los beneficios y los posibles daños de estas terapias. 
Con todo esto, es necesario insistir en nuestra responsabilidad ética y
profesional.  Al hacer acercamientos profesionales relacionados con el tema de
la homosexualidad y el lesbianismo, debemos tener siempre presente el respeto
por su dignidad, su valor y sus derechos.  A tales efectos nuestra práctica
terapéutica, investigativa y docente relacionada a ésta temática, debe ir
dirigida a la promoción de la auto aceptación de la orientación sexual en
nuestros clientes y clientas, así como a la educación en general para aportar a
una sociedad más libre de prejuicios y estigmas sociales (Toro-Alfonso, 2005). 
Al hacer eso, evitamos que nos tomen como un mecanismo más a través del que se
trate de acomodar a las personas a la norma social, a sabiendas de que esa norma
social parte de nociones estigmatizantes equivocadas y reduccionistas.



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Texto 26


Profesor: Jorge Henríquez M.

Asignatura: Filosofía.

Contenido: Texto 26:

                        Resumen de Texto 25.

 

1.-Concepto Estructura Disipativa.

1.1. Contexto:

        - Orden generado a partir del caos.

        -alejamiento del equilibrio.

        -irreversibilidad.

1.2. Fluctuaciones.

        Todo sistema, estable e inestable, es alejado del equilibrio por las fluctuaciones.

        Un punto de bifurcación es  aquel en que las fluctuaciones son muy grandes

        Los componentes del sistema pierden autonomía y se correlacionan:

        Tendencia a la totalidad.

         Cerca del equilibrio, la fluctuación desaparece debido a la entropía.

         Más allá del equilibrio, por lo contrario, surge un orden auto-organizado. (439)

1.3. Estructura Disipativa.

       - Es una fluctuación gigante que consume más E.

          La fluctuación amplifica la interacción con el medio.

       - Creatividad. Esta propiedad permite la conexión entre termodinámica y ciencias humanas.

       - Totalidad. Los nuevos sistemas no son la suma de sus partes.

       - Condiciones para que aparezcan E D:

          -un sistema abierto

          -lejos del equilibrio

          -relaciones no lineales entre sus componentes.

2.- Aplicación a la estructura de una familia con un miembro psicótico.

2.1. Familia.

2.1.1. en equilibrio:

        -es un sistema abierto

        -está en equilibrio (= evolución permanente, expresión de emociones sin fluctuaciones, comunicación fluida, satisfacción de los componentes.)

          Si hay un miembro psicótico, los valores son los opuestos.

        -hay relaciones triádicas.

          Estos triángulos son patológicos cuando dos miembros atacan al tercer miembro.

2.1.2. lejos del equilibrio:

            -alta conexión entre los componentes

            -coaliciones encubiertas        

            -relaciones  diádicas interferidas por un tercero

            -alta intensidad en las relaciones.

2.2. [Análisis de aspectos psicógenos]

2.2.1. Relaciones no lineales:

            Son circulares:  causa—efecto—causa (442)

            La conducta psicótica aparece cuando estos círculos (bucles) se amplifican, llevando al sistema hacia el punto de bifurcación

            Cerca de este punto aparecen entre los miembros interacciones que nunca se habían dado.

            Cuando aparece la psicosis en un miembro, es toda la  familia la que ha cambiado:

             Hay una nueva estabilidad con un gran costo de E.

             Problema: la metodología no puede ser la misma para una familia  en equilibrio que para una familia cercana a la bifurcación

2.2.2. Organización/Estructura.

            [v. Maturana]

            Distingue entre estructura macro y estructura micro, para precisar que es en la micro-estructura que se producen fluctuaciones lejos del equilibrio tales  que van a causar un cambio en la macro-estructura.

            A su vez, la nueva estructura condiciona nuevas fluctuaciones. Etc.

 

2.3. Una investigación sobre esquizofrenia. (444)

2.3.1. Juego = reglas  que rigen las relaciones entre miembros.

            Juego sucio= conductas no honestas (445)

                                        Estas conductas están ocultas detrás de una conducta ’normal’.

            La crisis psicótica ocurre cuando un miembro descubre que ha sido engañado.

            El juego sucio no es la causa de la esquizofrenia; sólo la cataliza.

            Para que el juego sucio pueda catalizar, hay condiciones (441)

            Hay por lo menos tres generaciones con juego sucio.

            Tienden a casarse personas con la misma relación con sus padres.

2.3.2.Ejemplo de un proceso de aparición de psicosis.

           [autor piensa que explicación no es exhaustiva]

            Una vez producida la esquizofrenia, la familia se estabiliza y es muy difícil la terapia.

 

3.0. Terapia.

3.1. Todo este soporte teórico es tentativo: no se sabe qué es esquizofrenia ni su etiología.

         Terapeuta encuentra una familia que ignora que ha cambiado de estructura y que trata inútilmente de volver al pasado.

          Objetivo: lograr que la familia asuma este hecho.

3.2. Tres modelos terapéuticos. (449)

3.2.1. Modelo ‘constructivismo’(visión del mundo)

           -cada sistema tiene su epistemología (forma de conocer el mundo)

           -el conjunto de creencias organiza ‘la realidad’.

           Terapeuta:  ayudar a descubrir qué elementos de la realidad tomé para describir mi vida, y enseñar a tomar otros elementos y hacer una historia alternativa, sin síntomas.

             Pero el terapeuta no sabe qué va a resultar.

           -Las crisis (psicóticas o no) sacan a flote más materiales para esta construcción.

           -Pero la familia tiende a interpretarlos con los valores antiguos.

           Concretamente, el terapeuta:

            Modificar la historia

            Modificar la valoración [significado] de las conductas.

            El terapeuta deja de ser observador y se involucra en la estructura de la familia.

3.2.2. Los otros dos modelos.

3.2.2.1. -Modelo proceso: conductas conflictivas pertenecen a bucles que contienen conductas ‘normales’ y también ‘sintomáticas’.

   El objetivo de la terapia  es redefinir la circularidad para evitar las relaciones causales lineales.

               -Modelo estructura: se usa cuando la estabilidad a que ha llegado un sistema impide ver el proceso.

               Objetivo: modificar:

                      -los límites entre los miembros

                      -las jerarquías

3.2.2.2. Objetivo general de estas terapias: llegar a estructuras libres de síntomas.

3.2.2.3. Otra terapia: uso de psicofármacos:

                Simplemente es cortar la E que permite el funcionamiento de la E.D. conflictiva.

                Es terapia ‘de choque’, no creativa.

 

Ed. 03.08.14.

      01.12.17.

 

 

Texto 25


Profesor: Jorge Henríquez M.

 

Asignatura: Filosofía

 

Contenido: Texto 25

 

                      Rafael Manrique Solana:

 

                      Estructuras Disipativas. De la termodinámica a la psicoterapia  familiar.

 

 

http://www.revistaaen.es/index.php/aen/article/view/14949/14817

Trabajo de coeficiente uno, opcional.


Se publican tres textos, con su correspondiente trabajo.

Elija sólo uno de ellos.

Entregar: 11.12.17.

La nota obtenida no es renunciable.

Asimismo,  no habrá tiempo para subir, oralmente, la nota obtenida.

Semana 11/14.12.17.


Se entrega un trabajo de coeficiente uno.

Este trabajo es opcional.
Úselo  para intentar subir el promedio.

Una vez entregado, no se puede renunciar a la nota obtenida.
No se podrá intentar subir esta nota oralmente, por falta de tiempo.

-------------------------------

Se consigna la nota de coeficiente dos.

Se calcula el promedio final de quienes promedian con tres notas.


Friday, December 01, 2017

3°B


Este curso debe entregar sus trabajos los días Lunes 04 y 11, cuando corresponda, y no los días Miércoles.

Semana 04/07.12.17.

Se aplica la segunda parte de un trabajo para una nota de coeficiente dos.

Entregar: 04.12.17.

El curso 3°B también debe entregar los trabajos en esta fecha.

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El 11.12.17. se entrega un  último trabajo de coeficiente uno, opcional.

Se publicarán contenidos y trabajos respectivos.
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El 18.12.17. se calculan los promedios finales.

_________________

El 25.12.17. jugamos con los juguetes que nos trajo Santa Claus.

Sunday, November 26, 2017

Semana 27/30.11.17


Se comparan dos modelos de psico-terapia.
Los textos 19 y 19.1 dan sus razones para optar por uno de estos modelos.
Luego se describe el procedimiento terapéutico.

Se recomienda complementar el punto con el texto 19.1, que, aunque tiene como referente la OSP Dap, contiene  generalizaciones válidas, y las expone con mayor rigor conceptual. (Es  mejor leer el texto desde el principio.)

Con estos contenidos se hará otro trabajo correspondiente a un 50% de una nota de coeficiente dos, en la semana del 04.12.17.

Los contenidos se aplicarán a los films:

Good Will Hunting, de Gus Van Sant
y
Someone Flew Over the Cuckoo's Nest, de Milos Forman.

Friday, November 24, 2017

Aviso

Instrucciones para el trabajo publicado:


-Para alumnos de 3°B que no hicieron un trabajo de 50% para una nota de coeficiente dos,

-para alumnos que estando en la situación anterior no hicieron el trabajo 'de repetición' y puedan justificar su ausencia.

-entregar el 27.11.17.

-La nota obtenida será validada, oralmente:
   - aleatoriamente para algunos  alumnos de 3°B
   - para todos los alumnos de otros cursos.

Este procedimiento se aplica para corregir la posible distorsión al ser esta la tercera instancia en que se evalúan estos contenidos.

Sunday, November 19, 2017

Semana 20/23.11.17.


Habrá una repetición del trabajo válido para un 50% de una nota de coeficiente dos.

Esta es la última aplicación de este trabajo.

El próximo trabajo corresponde al restante 50%

Sunday, November 12, 2017

Semana 13/16.11.17


Se entregarán trabajos y se registrarán calificaciones.

Se atenderán sú-plicas.

Friday, November 10, 2017

ParaCuandopaseA 4°

http://www.lun.com/Pages/NewsDetail.aspx?dt=2017-11-11&PaginaId=10&bodyid=0